miércoles, 24 de abril de 2013

Huellas...


Huella es un concepto que vengo (venimos) utilizando en mi última aventura educativa a la que hemos llamado El Laberinto...  y la hemos definido más o menos así:

"Hablamos de la huella, y es preciso no confundir la huella con la historia. La huella es la marca, la herida, señal o dirección del viento a interpretar. Es la condición de posibilidad de la historia, su existencia es anterior a la construcción de una narración. Es la huella la que nos esgrime la pregunta acerca de la historia. Y, mejor aún, hay una necesidad, la de nuestra propia búsqueda, la que convierte una marca, en una huella, en algo suceptible de ser interpretado. La historia, entonces, se nos aparece aquí como interpretación de la huella: la construcción de una narración y de un sentido. Una narración acerca de lo que vinimos siendo y haciendo y una anticipación de lo que es posible llegar a ser y hacer."

"La narración, entonces, es más que un mero recurso, expresa el deseo de historia, el deseo de sentido y el deseo de identidad de un sujeto social, constitutuyéndose, pensándose y haciéndose en el transitar, en el hacer su camino. En esa dialéctica entre el transistar y el constituirse, la historia (sin más, sin ser re-pensada, re-escrita) no tiene sentido. Porque el hacer un trecho más de camino, hace ya otro al sujeto social, y hace otra ya su historia, no por acumulación de tiempo, de experiencia o de contingencias, sino por un plus de sentido. Y es allí donde radica la posibilidad de la conciencia no-alienada de su devenir"[1]

Al mirar hacia atrás en este NIVEL 3 de TRAL, fue inevitable la asociación con aquellas ideas...

Yo decía en mi primera entrada que era una intuición lo que me movía a embarcarme en esta aventura, y que estaba seguro de que aquí y con ustedes, estaré encontrando nuevas motivacionesideas e intuiciones que hicieran al malestar (es decir el sentimiento que despierta la contradicción entre la realidad y el sueño), al juego y al compromiso social y político (como ética del educador) Esta intuición se fue desarrollando (como diría +Pr Natacha, intuí bien) en haceres y saberes en la medida en que la aventura fue tomando curso  y fue eso lo que terminó enganchando con TRAL...  (una aventura no es aventura si no hay amor de por medio...) 

Otra de las razones del enganche, es que TRAL sea "una experiencia de carácter práctico" [2] este es un sentido que había se hace presente ahora, al mirar hacia atrás, tanto como el hecho de que " abre la puerta para futuras exploraciones conceptuales mediante la construcción de un lenguaje común para abordar las diferencias entre grupos, redes y comunidades." Nada disfruté más que lenguajear  (un concepto de Adriano Nogueira) con ustedes, jugar con las metáforas, como condición de posibilidad del pensamiento crítico...

Así fue que, al reflexionar sobre el concepto de Ambiente personal de aprendizaje, no pude dejar de preguntarme acerca de las determinaciones sociales en el aprendizajelas redes y sus instrumentos o tecnologías. Como le respondiera a +Sergio Gutman: "Teniendo en cuenta que "red" es un concepto para designar un conjunto de relaciones sociales que ya existe, uno podría preguntarse justamente cuáles son los condicionamientos de esa red o conjunto de relaciones. Serían múltiples tal como vos decís. Yo pienso que podrían englobarse dentro de lo que podríamos llamar capitalismo del siglo XXI... (...) Pasando en limpio, las redes sociales son, en principio, redes sociales en y del mundo capitalista, son expresión de sus contradicciones. El desafío está en ir convirtiéndolas en otra cosa, atendiendo tanto a la diversidad, que nos permite pensar y crear, como a la desigualdad y a la exclusión..." [3]

Hoy encuentro que al tiempo en que pensamos en tejer también debemos pensar en des-tejer. Utilizando dos conceptos de la educación popular debemos de-construir el mundo de prácticassignificados y valores de las redes existentes, para construir (tejer) las redes que queremos...

Un ejemplo creo que bastará. Algo venimos hablando en torno al tiempo ¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de eso? ¿De dónde viene el significado que le damos y cómo articula nuestras prácticas? ¿Por qué decimos que nos falta tiempo?  Esas preguntas nos llevan a darnos de frente con las determinaciones sociales... 

El otro día logré significar y valorar el tiempo de una forma diferente y asistí a uno de los encuentros on-line. No sé quien escribió "el tiempo no nos pertenece, pero hay que apasionarse y dar el tiempo que nos falta" ¡Nunca mejor dicho! Significar el tiempo, es generar un práctica que no es la que nos viene dada por la sociedad en la que vivimos, sino generar una nueva... y para eso hace falta pasión (es decir, valor)

Dicho de otra forma: el tiempo no es el obstáculo, es la forma en que la sociedad en que vivimos está organizada. Tejer una red, implica des-tejer el actual tejido social. 

Por ahora aquí concluyo con lo que +Daniel Ocampo viene llamando divague... sabiendo que "Las “redes sociales” merecen ser relexionadas como la “práctica social” que son y en esa reflexión ir encontrando “sentidos” a lo que hacemos. Creo que se la puede considerar una tarea enorme y pesada, porque en general, el sentido es algo que ya viene dado en la sociedad y nosotros pasamos por las más diversas prácticas adoptando sin más ese sentido o valor que le fue asignado. Así que “tomar las riendas” del APA (cosa que hacemos junto a otros, en definitiva nos enfrenta con el sentido de las cosas" [4] Como diría Paulo Freire "Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas"






[1] Este Laberinto, apenas esbozado, es un cruce de las historias no narradas, ni escritas, salvo en las huellas del tiempo, de esos ires y venires de las personas y los colectivos en su propia búsqueda… que apenas intuyen, tal vez en los momentos de nostalgias (del "¿cómo llegamos aca?") de las anécdotas, de los viajes de los eternos inmigrantes sentires que operan en los límetes de la conciencia, que nos empujan, sabiéndolo a medias, hacia pendientes, destinos, a sucumbir y a crear... Es el Laberinto de lo dicho con el silencio, de las vidas y las muertes que reclaman sentido... Caminos, búsquedas, Dioses, hombres...